jueves, 20 de junio de 2013

ERASMUS, una experiencia inolvidable

¡Hola gente guapa!

Aquí estamos y el tiempo de la despedida final se acerca cada día más. Entonces, os dejo con algunos pensamientos:

Despedirse de sitios, costumbres o personas que nos importan nunca es una cosa fácil, pero creo que en este caso es algo especial.
Cuando me fui de Austria para venir a Barcelona por un año era una despedida por tiempo, una de lo conocido, de lo, digamos, normal y fue una despedida unipersonal porque dejé a mi vida y a mis amigos allí para empezar algo nuevo mientras ellos se quedaron en su sitio.
Pero ahora es algo grande, enorme, algo que nos afecta a todos que estamos aquí compartiendo la experiencia Erasmus.
Primero quiero dar la gracias al universo, o lo que sea, que me permitió vivir esto. Segundo, tengo que admitir que no sé por dónde empezar.
Creo que para los que pasamos el año entero en Barcelona es más duro realizar que se acerque el fin, porque al principio nos pareció una temporada tan larga que no estábamos disfrutando cada día a tope como si fuera el último porque no podíamos ver el final de nuestra estancia.
En mi caso ha sido un camino largo, lleno de obstáculos y de cambio constante. Pensando en cambio, no creo que en mi vida normal me haya fijado tanto en pensármelo como lo estoy haciendo ahora.
Para mí esto incluye: sufrimiento, tristeza, enfermedad, cambio constante, crecimiento personal, soledad, locura, aventura, amistades nuevas y mucho más.
Muchos de los recuerdos que me llevo tienen algo que ver con el crecimiento personal: he aprendido a sobrevivir la tristeza (justo cuando llegué murió mi abuela) y enfermedad (estuve enferma más de 6 semanas), aprobar exámenes sin haber estado en clase (por la enfermedad) y sobre todo cuales son las cosas que me hacen feliz.
En mi maleta de emociones llevaré conmigo los amigos que estaban a mi lado durante temporadas tristes o complicadas, la experiencia de vivir en un piso compartido por primera vez y sobre todo algunas comprensiones de las cuales voy a compartir unas pocas con vosotros (que son demasiadas para compartirlas todas)
Me voy con el conocimiento de que la edad física no importa. Ni para cumplir tus sueños, ni para hacer amigos. Nunca es tarde para vivir experiencias nuevas y no hay quien te dé la espalda durante el Erasmus solo porque eres mayor que el resto. Nunca antes en mi vida había pasado mucho tiempo con personas más jóvenes que yo, sino al contrario, todos eran de la misma edad o mayores. Durante los últimos 10 meses conocí a muchos entre 19 y 23 años y nunca me sentí excluida, vieja o diferente solo por tener 27 años. Esto me ha mostrado que la vida es más que unos números, más que lo obvio y que lo importante es ser quien eres. Nada más.

Dejo atrás pensamientos de límites, de miedo o frases como “imposible” o “demasiado tarde” y me quedo con la intención de vivir cada día como si fuera el último y viajar al máximo para conocer más culturas diferentes.

Lo que más me sorprende es que ya lo sé que voy a extrañar el catalán, algo que antes nunca había pensado porque no me había gustado nada. Pero ahora lo veo con ojos diferentes, le cogí cariño y en mi corazón es una parte importante de esta ciudad, de mi vida aquí.

Hablando de vida, también me quedo con la certeza de que mi sueño de vivir en otro país que Austria es posible de realizar y que me puedo integrar en otra sociedad y sentirme perfecta, cómoda, alegre. En verdad, es lo que hice los primeros meses aquí, incluso que unos amigos míos solo se han enterado hace pocos días que estoy aquí de Erasmus y me voy pronto.  Estos y las costumbres diarias o semanales que van mano a mano con la vida de aquí son las cosas que más extrañaré de todo. El porque se llama “Zouk”, es un baile brasileño que aprendí aquí a apreciar como nunca antes, incluso la gente y también la razón porque el port olimpic es el sitio que siempre llevaré en mi corazón. Mi iré a Austria con nueva música, recuerdos de los bailes perfectos y un montón de amigos a los que podré volver a ver cuando vuelva aquí de visita.

Para muchos meses que no tuve nada que decir en relación con la experiencia Erasmus de que me hablaban todos, pero desde unos dos meses que, de repente, lo vivo, y de una forma que nunca me había esperado: horas de dormir irregulares, fiestas y locuras cada día y un montón de amigos internacionales que nunca paran de hacer nuevas cosas.

Vine aquí con ideas de una vida en el extranjero, de perfeccionar mi castellano y aprender el catalán, de disfrutar de la oferta académica en la universidad y de la vida local aquí en Barcelona.

Ahora me voy con tanta experiencia universitaria, lingüística, de crecimiento personal que no soy capaz de decir mucho más que: Os llevaré a todos los que he conocido en mi corazón y os agradezco vuestra compañía, todo lo que me habéis ensenado y todos los momentos que he podido vivir a vuestro lado.
Me despido de los que se van a sus países con la esperanza de poder volver a veros y de los que se quedan con la promesa de que voy a volver y de todos con la invitación de visitarme a Viena.
Ser parte de algo tan especial con tantas personas fantástica me ha convertido en una persona segura, alegre y viva que ha superado la soledad y la tristeza.

Me voy con más ganas que nunca de aprender nuevas lenguas y viajar todo lo que pueda. Si sabía antes de viajar, las lenguas y el baile son mis pasiones, ahora no hay ninguna duda. Me habéis mostrado cuanto me gustaría aprender el italiano, el francés, el portugués, el ruso, incluso ahora quiero aprender el danés y el sueco.
Y para terminar os dejo algo que ha puesto un amigo mío hoy en Facebook:
Landing and hearing "Si us plau": and that subsequent feeling that you are back home :)
ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO, Barcelona es nuestro hogar, nuestra ciudad y es lo que siempre nos une a los que hemos compartido esta experiencia, el amor por Barcelona.
Para ahora nos toca a disfruta los últimos días o semanas que nos quedan y el conocimiento de haber vivido algo maravilloso, único y fenomenal que nos queda siempre en buen recuerdo.

La vida es un viaje, cada día viajamos hacia algo nuevo, seamos consciente de esto o no. No hay mejor forma de vivir la vida que viajar por el mundo y encontrar a nosotros mismos durante el camino  - pensamiento mío

La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero (Hermann Hesse)






 

1 comentario:

  1. Yo también creo que a través de los viajes nos encontramos a nosotros mismos... Me encanta tu pensamiento :-)

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